Las últimas muestras públicas del nivel que se encuentran exhibiendo los representantes del pueblo mandatados para legislar, dan pié para manifestar nuestra más profunda preocupación por cómo se nos presenta el futuro y la forma de enfrentarlo.
En momentos que el Presidente Piñera anuncia la presentación de un proyecto de ley que contempla, como eje central del proyecto, la automatización de la inscripción electoral y la voluntariedad de su ejercicio, habemos algunos que en lo esencial no estamos de acuerdo con esa postura.
Se argumenta que la profundización de la democracia se haría más efectiva con esta medida, debido a que el padrón electoral nacional se mantiene casi inalterable desde hace dos décadas porque los ciudadanos no están dispuestos a "cazarse" concurriendo voluntariamente a su inscripción para luego no poder zafarse del compromiso adquirido. Por otra parte, no se conoce estudio serio que mida la fuga que va a existir entre quienes los "cazados" que ya están hastiados de concurrir obligadamente a votar por políticos que parecieran no valen la pena ni menos el esfuerzo que implica el ejercicio del voto. La implementación de esta medida implica entonces, que los candidatos deberán cautivar y seducir al electorado potencial para ganar su apoyo y que éstos estén dispuestos al sacrificio de concurrir a alguno de los locales de votación a sufragar.
